Mindfulness para niños/as.

Aula de Familia, en colaboración con Habitar el Tiempo, pone en marcha MindfulKids : un proyecto para acercar la práctica de Mindfulness a los pequeños/as y jóvenes, con el objetivo de darles a conocer las técnicas y conceptos básicos , de manera amena y adaptada a su edad.

¿QUÉ ES MINDFULNESS?

Mindfulness es un conjunto de prácticas dirigidas a tomar conciencia de lo que nos sucede, cómo nos sucede y  la mejor manera de relacionarnos con todo ello. El método consiste en la realización de diferentes ejercicios y dinámicas, que movilizan la atención/concentración de tal manera, que se aprende a reconocer y registrar información de diferentes sistemas: cognitivo, afectivo y sensorial. Todo ello permite a quien practica (ya sea niño/a o adulto/a) generar un espacio intermedio de conciencia que sirve de filtro entre los estímulos y las respuestas, por lo que estas últimas no sólo son más conscientes, sino también más voluntarias, eficaces y adaptativas.

En los adultos, la práctica de Mindfulness contribuye a disminuir los niveles de estrés y ansiedad, a regular las emociones y a mejorar la calidad de las relaciones con uno mismo y con los demás. Si estás interesado/a en cursos para adultos, pincha aquí. 

En el caso de  los niños/as , Mindfulness les enseña a regular la atención, a relacionarse con sus experiencias (tanto internas como externas) , estimula el florecimiento de sus habilidades vitales básicas y sirve como base para propiciar el asentamiento de cualquier aprendizaje.

“Mindfulness no es enseñar técnicas para relajarse, relacionarse con los demás o aprender a resolver problemas. Es preparar el Sistema Nervioso para que todos esos (y otros) aprendizajes se asienten adecuadamente.  El estado del Sistema Nervioso determina la habilidad del niño para aprender. Mindfulness es una tecnología del Sistema Nervioso.” Mindful Schools.

BENEFICIOS

La práctica de Mindfulness enseña a los niños/as a regular la atención, a relacionarse con sus experiencias (tanto internas como externas) de manera más eficaz, estimula el florecimiento de sus habilidades vitales básicas y sirve como base para propiciar el asentamiento de cualquier aprendizaje.

  • Mejoran las funciones cognitivas complejas: concentración, simbolización, reconocimiento de estados internos, empatía, toma de decisiones, etc..
  • Más autocontrol.
  • Se reduce la tensión/ansiedad.
  • Mejora la respuesta ante emociones intensas/difíciles.
  • Mejora en la resolución de conflictos.
  • Mayor autoconocimiento y autoestima.